Concursos de Acreedores
Preguntas frecuentes
Resolvemos todas tus dudas
En Quita Deudas somos diferentes a otros, y queremos resolver todas tus dudas sobre sanear las finanzas de tu empresa mediante un Concurso de Acreedores.
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Por norma general, cuando finaliza un concurso de acreedores, a la persona jurídica, es decir, el deudor, se deberá eliminar su inscripción en los registros públicos, mientras que la deuda contraída que no ha podido asumir quedará cancelada.
El concurso de acreedores se inicia con el auto de admisión y concluye de una de las siguientes formas:
- a) Por revocación del concurso de acreedores.
- b) Cuando se cumpla el convenio o se frustre por inexistencia de bienes y derechos.
- c) Cuanto todos los acreedores renuncien a sus derechos.
Una vez finalizado el Procedimiento Concursal por liquidación, se llevará a cabo la disolución y extinción de la entidad jurídica, y se cerrará su inscripción en el Registro Mercantil.
Por otra, parte, si el procedimiento no finaliza por liquidación, la empresa podrá continuar su actividad.
En un concurso de acreedores hay cuatro fases principales:
- Activos previos:
Esta es la fase en la que se presenta la solicitud del concurso de acreedores con la documentación pertinente en cada caso.
- Fase común:
Comienza una vez el juez ha declarado el concurso de acreedores.
En esta fase, el deudor tendrá que colaborar (independientemente de si ha solicitado o no el concurso) y verá limitado el acceso a su patrimonio.
- Fase de resolución:
Se puede dar por dos vías: el convenio o la liquidación.
- Con el convenio se busca llegar a un acuerdo con los acreedores. Requiere de aprobación judicial y seguimiento.
- Si se produce la liquidación, ya no será posible continuar con la actividad empresarial y hay que llevar a cabo la liquidación del patrimonio para cubrir las deudas que sea posible.
Dependiendo de cómo se haya producido el concurso de acreedores, este se califica de fortuito, doloso o culpable.
- Si se califica como culpable, significa que alguien ha contribuido a agravar la situación y, por lo tanto, deberá afrontar una serie de consecuencias (desde perder el derecho a cobrar sus deudas, si se trata de acreedores, hasta tener que asumir una responsabilidad penal).
- Se califica como doloso cuando ha incumplido las normas del Derecho Mercantil, por ejemplo, no llevando una contabilidad, no presentando cuentas anuales, así como los impuestos en la fecha correspondiente, etc.
- Si se califica como fortuito cuando se han dado circunstancias que no ha podido controlar la empresa, como cambios de productos de proveedores, crisis financieras, etc. Y no se le puede atribuir la causa de insolvencia a la administración de la empresa.
Según recoge la Ley Concursal, los pagos se aglutinan en tres bloques:
- Primero se realiza el pago de los créditos contra la masa, ósea, las deudas que es necesario satisfacer para poder continuar con la actividad y tramitar el concurso (pueden ser los últimos 30 días de salario de los empleados, indemnizaciones por despido, la retribución del administrador concursal, etc.).
- En segundo lugar, el pago de los créditos privilegiados, que incluyen las deudas con garantía hipotecaria, deudas con la Hacienda Pública, con la Seguridad Social, etc.
- En tercer lugar, estaría el pago de los créditos subordinados, que aglutinan todo el resto de pagos pendientes y son los últimos en ser satisfechos.